¿Cómo encontrarle curador al hombre?
Que sepa justificarlo, darle a su técnica un nombre,
Montarle una exposición permanente,
Capturar una instantánea de su mente.
Exhibir en cada sala del museo
Un fragmento de una sola vida,
Aquí una lágrima que derramó el deseo,
Acá una Lágrima que aun no lo olvida.
Una sala con mi nombre en mi camino se tropieza
Es una sala vacía, a donde mire veo limpieza
Blancura de luz cegadora, mis pequeños ojos cierro
Sueño desde el día que nazco hasta el momento de mi entierro.
Un recién nacido llora y me despierta
Me levanto en sobresalto y me doy cuenta.
Ya no estoy en esa sala en que dormido y
Una lagrima he dejado en el olvido.
Finaliza el recorrido en un lugar fuera del tiempo
Donde ya no fluye el agua ni suspira el viento
Un altar de sacrificios es guardián de la salida
Se apodera en sueños de la vida.
Mi cuerpo desaparece mientras mi alma se evapora
Del altar se escapa un verso
Verso que recito en esta hora:
“Signos, todos somos signos.
Signos de lo que queremos, signos de lo ignoramos,
Símbolos del anhelo eterno que aun lloramos...”
Y en el altar, calendario de carne y hueso
Un signo con sangre humana la Luna y el Sol trazaron
Sellado quedo el destino tras el eclipse de un beso
Dioses que siendo opuestos en el ritual se amaron.
Silencio y sombras,
Abismo adentro
Nado en las sobras de mi féretro.
En el museo hay nuevas almas
El mismo guía las recibe
Dice las mismas palabras
Más de aun nadie las percibe…
“Fueron sus actos labor de sepulturero
Fosas sin fondo cavó con esmero
Siglos de esfuerzo y sudor inertes
Cuerpos y espíritus sin entierro.”
A su derecha verán al hombre soñando
De su destino cree estar huyendo
Corre sin ver lo que tiene enfrente,
Su reflejo se refugia en las pupilas de la muerte.”
not all broken things must be mended
Hace 12 años


No hay comentarios:
Publicar un comentario