jueves, 21 de mayo de 2009

Piedra de luna

Piedra de luna
trozo afilado de piedra tajada
blanca superficie,
negro interior.
Abandonada en una construcción,
destruida la memoria de tu viaje,
viaje oculto a los ojos de los hombres
misteriosamente escrito entre las grietas de tu herida.

Destinada a rodar por entre las calles de un planeta que con su gravedad te atrajo,
encontrarás tu hogar en una banqueta resquebrajada
serás la luna que encaje a la perfección en la via no lactea de mi caminar.

jueves, 14 de mayo de 2009

Renacer

Inmerso en la espesa niebla
incapaz de reconocerme a mi mismo
mi estructura mental tiembla
me disuelvo en el abimso.

Mi cuerpo desecho flota en el mar
mi mente en el aire se eleva
pero las olas conspiran contra la muerte
dandole vida a lo inerte.

Gotas de brisa aglomerandose en la bruma
esclavas de una gravedad inminente
rehacen mi cuerpo de salada espuma
dovolviendole su templo a la mente.

...Cuerpo que encalla en la arena

una piel nueva el calor resiente,

Cuerpo desnudo y ausente de pena,

Ha renacido,

...el dolor no miente.

martes, 5 de mayo de 2009

Las pupilas de la muerte

¿Cómo encontrarle curador al hombre?
Que sepa justificarlo, darle a su técnica un nombre,
Montarle una exposición permanente,
Capturar una instantánea de su mente.

Exhibir en cada sala del museo
Un fragmento de una sola vida,
Aquí una lágrima que derramó el deseo,
Acá una Lágrima que aun no lo olvida.

Una sala con mi nombre en mi camino se tropieza
Es una sala vacía, a donde mire veo limpieza
Blancura de luz cegadora, mis pequeños ojos cierro
Sueño desde el día que nazco hasta el momento de mi entierro.

Un recién nacido llora y me despierta
Me levanto en sobresalto y me doy cuenta.
Ya no estoy en esa sala en que dormido y
Una lagrima he dejado en el olvido.

Finaliza el recorrido en un lugar fuera del tiempo
Donde ya no fluye el agua ni suspira el viento
Un altar de sacrificios es guardián de la salida
Se apodera en sueños de la vida.

Mi cuerpo desaparece mientras mi alma se evapora
Del altar se escapa un verso
Verso que recito en esta hora:

“Signos, todos somos signos.
Signos de lo que queremos, signos de lo ignoramos,
Símbolos del anhelo eterno que aun lloramos...”

Y en el altar, calendario de carne y hueso
Un signo con sangre humana la Luna y el Sol trazaron
Sellado quedo el destino tras el eclipse de un beso
Dioses que siendo opuestos en el ritual se amaron.

Silencio y sombras,
Abismo adentro
Nado en las sobras de mi féretro.







En el museo hay nuevas almas
El mismo guía las recibe
Dice las mismas palabras
Más de aun nadie las percibe…

“Fueron sus actos labor de sepulturero
Fosas sin fondo cavó con esmero
Siglos de esfuerzo y sudor inertes
Cuerpos y espíritus sin entierro.”

A su derecha verán al hombre soñando
De su destino cree estar huyendo
Corre sin ver lo que tiene enfrente,
Su reflejo se refugia en las pupilas de la muerte.”

sábado, 2 de mayo de 2009

El silencio

Mi silencio es mi enemigo
Y en las voces de tu abrazo me procuro del bullicio
Aunque a veces soy silencio
No anochezco en tu regazo
En el espejo del abismo me reflejo

Bajo nubes de tormenta
Me deleito en el delirio de mi encierro
Gotas de agua olor a fierro
Rejas sordas a los truenos de la afrenta

Veo tu voz en el rincón de los ausentes
Repelente a mis esfuerzos ya se aleja
Más la abrazo contra el pecho del anhelo
Y en mi abrazo ahora tu voz se hace presente.

jueves, 30 de abril de 2009

Mujer de Piedra

Inmóvil,
Sediento,
La mirada adormecida por el sol del mediodía.

Elevando su mirada hacia aquél rostro,
Rostro de la que es su amada,
Mujer de piedra, de hielo su alma.

Se desdobla en su agonía la ironía del que exprimiendo rocas encuentra agua.

La oración de la urraca.

Y voló el ave sobre las hileras de cubos,
Que cubiertos de cal duermen sobre las faldas de la montaña.
Se postró sobre la voz y la fuerza del hombre,
Pronto llegaron más en parvada.
Es una nube negra y de brillo nácar.
De picos y alas vestidos de gala.

Alrededor de la madre urraca, todos urracaban.
Sus miradas atentas.
Sus cabezas redondeadas.
Y sus picos hambrientos de voz,
Pues solo la voz les faltaba.

Gritos y silencios son su oración al dios de la anhelada habla.
Maldecían con los ojos mientras bendecían con las alas.

La presencia del dios anhelado les espanta.
Súbita y gradualmente se dispersan,
Como el hombre mismo que huye ante la luz del silencio,
Que ensordece ante el sonido del que no habla.

El hombre/dios se ha ido.
Se quedó sola la montaña, con sus secretos y sus palabras.
Testigo de dioses ocultos en las obscuras miradas
Testigo de demonios incrustados en las negras alas de los hombres
Y en la voz de las urracas.